|
"Vosotros, pues,
oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre." Mateo 6:9
No digas Padre, si
cada día no te portas como un hijo.
No digas nuestro,
si vives aislado en tu egoísmo.
No digas que estás
en el cielo, si sólo piensas en las cosas terrenas.
No digas
santificado sea tu nombre, si no lo honras.
No digas venga a
nosotros tu reino, si lo confundes con el éxito material.
No digas hágase tu
voluntad, si no la aceptas cuando es dolorosa.
No digas danos hoy
nuestro pan de cada día, si teniéndolo tú, no te preocupas
por la gente sin vivienda, sin medios,....
No digas perdona
nuestras ofensas, si guardas rencor a tu hermano.
No digas no nos
dejes caer en la tentación, si tienes la intención de
seguir pecando.
No digas líbranos
del mal, si no tomas parte activa contra el mal.
No digas amén, si
no has tomado en serio las palabras del Padre Nuestro.
¡Dios
les bendiga!
Amén
|